EL CONTROL SOCIAL ¿A QUIEN BENEFICIA?

Manipulación social a través de técnicas psicológicas y habilidades sociales con el fin de controlar la sociedad, es una realidad y está siendo llevada a cabo por los “controladores sociales” mucho se habla de conspiraciones, élites, nuevo orden mundial etc. obviando la base o principio de donde comienza realmente “Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla”.

Sabemos que la civilización occidental está basada en el catolicismo, el cual es a su vez es una síntesis de la religión judía o más bien una selección que luego pasó a ser el Derecho Romano y que la Iglesia inculcó como principios religiosos a sus fieles, el Derecho Civil es el compendio de los 10 mandamientos sustraído de los 613 preceptos judíos entregados a Moisés, en las Tablas de la Ley, contenidos en el viejo testamento, no deja de ser irónico que la religión y lo jurídico se hayan concatenado de tal manera que se constituyeron en la mejor herramienta de manipulación y control social durante siglos. Cuando escucho que la sociedad debe “despertar” me pregunto cómo podría hacerse  si las creencias son el mayor lastre que tienen los humanos.

La dualidad del bien y el mal es una cadena mental que lo subyuga haciéndolo someterse a las directrices de los “controladores sociales” éstos han desarrollado herramientas eficaces  para sojuzgar cualquier atisbo de intención libertaria sea, social, política, económica o religiosa. El bien, es aceptar la tiranía del mandante y el mal, es buscar la independencia o libertad, si bien la libertad es una entelequia, lo cierto, es que el humano la persigue como un fin que pueda alcanzarse sin considerar que, desde que se nace somos educados en las costumbres culturales familiares, la educación oficial es elaborada, legislada por los políticos e impuesta desde los Ministerios de Educación y esto es a nivel mundial, con lo cual podría entenderse que solo se alcanzaría esa soñada libertad en nuestra mente y eso ¡sería discutible!. El miedo y el terror que se ha aplicado durante el último año por la epidemia, han constatado el control mental que ejercen en la población mundial, el miedo a la muerte dispara el inconsciente a protegerse  emergiendo el instinto natural de supervivencia y ¡obedecemos! Cumplimos las normas o leyes coercitivas impuestas por quienes detentan el poder, apoyados por los medios de comunicación, encargados de difundir aquello que más convenga a “los controladores”.

Se habla de estimular una sociedad resiliente capaz de transformarse y que le permita desarrollar conductas positivas ante algún conflicto, la pregunta clave sería ¿Cuál sería la capacidad de resiliencia que tiene actualmente el mundo ante la cantidad de conflictos que lo agobia?

Si el control social es el derecho y el deber que tienen los ciudadanos de vigilar y fiscalizar la gestión pública con el fin de custodiar el cumplimiento de los fines del Estado ¿cómo se justificaría la manipulación y el control ejercido desde las altas esferas de los poderes gubernamentales a nivel mundial?

Esa falta de control social que los ciudadanos han dejado de ejercer y que con el tiempo se ha pervertido al dejar al Estado actuar a  su libre albedrío, ha degenerado en la pérdida de la libertad de los individuos y eso ¿a quien beneficia?

Es obvio que durante siglos se han perfeccionado los instrumentos de manipulación, control y coerción sobre los humanos, desde el Congreso redactando leyes que controlan a los sujetos desde que nacen hasta que mueren, subordinándolos  a los poderes establecidos.

 

R.  Cross