EL «PISTOLERO DE TARRAGONA» SE SALIÓ CON LA SUYA

EL PISTOLERO DE TARRAGONA Y SU MUERTE “DIGNA”

Marin Eugen Sabau, de origen rumano, de 46 años, ex vigilante de seguridad de Securitas en la cuarentena, aficionado a las armas o loco por ellas. Este individuo el 14 de diciembre de 2021 decidió dirigirse a las instalaciones de la empresa de seguridad para la que había trabajado en Tarragona y arremeter a tiros contra tres de sus excompañeros tras perder su trabajo parece ser debido a una trifulca laboral por que la empresa le había dejado de pagar un kilometraje. Realmente, no se sabe si intentó avisar a través de varios emails que envió a parte del personal para desearles Felices Navidades, insultándoles y acusándoles de racistas, en los que se podían intuir cuáles serían sus intenciones. Los Mossos d’Esquadra mantienen abierta una investigación para aclarar el porqué de este ataque a los compañeros.

Sabau tenía cinco armas cortas y un fusil semiautomático y acudía al Club de Tir Jordi Tarragó según afirma su presidente, Xavier Fau, así como a otras galerías para practicar distintas modalidades de tiro.

Me planteo si hay que cambiar y hacer más exhaustivos los controles psicotécnicos de la Guardia Civil y de los clubs de tiro que suelen pasarse cada tres años y que fueron incapaces de detectar ninguna anomalía y que no sirvieron para evitar la agresión consumada. Todos los resultados lo consideraban totalmente apto y responsable.

Así las cosas, a mediados del pasado diciembre este hombre perpetró su ataque contra tres guardias de seguridad y antes de atrincherarse en una masía abandonada en Riudoms, en su intento de fuga, tiroteó, además, a un mosso d’esquadra en un control mientras intentaban cercarlo. La huida terminó con el Pistolero  en estado crítico por herida de bala al resultar alcanzado en el intento de neutralizarlo por parte de la policía, concretamente por el Grupo Especial de Intervención de los Mossos d’Esquadra. Las consecuencias finales fueron sus cuatro víctimas heridos de diversa consideración y él que terminó tetrapléjico. Sufría dolores constantes para los que no podía tomar sedantes y por ello solicitó la eutanasia.

La recibió el pasado 23 de agosto  después de que la Comisión de Evaluación y Garantías la autorizase y la Justicia la avalase. Sus víctimas han intentado parar esta muerte asistida ya que todavía no se ha celebrado juicio pero se han encontrado con la negativa de los magistrados.

Esto abre un debate de si debe prevalecer el derecho a elegir morir dignamente por encima de la obligación de cumplir cualquier causa penal. Sabau podría haber sido condenado a varios años de cárcel al enfrentarse a una acusación de homicidio en grado de tentativa.

Las víctimas se han quejado de ello ya que al no celebrarse juicio no pueden aclarar lo sucedido ni exigir responsabilidades al agresor ni recibir indemnización alguna. Con su muerte se extingue la responsabilidad penal de cuatro intentos de homicidio, atentado a la autoridad y tenencia ilícita de armas. No obstante, persiste la vía civil para las víctimas aunque Sabau ya se declaró insolvente y quizás la única vía de recibir alguna indemnización para los excompañeros del agresor sería demandar a la empresa de seguridad.

Sin embargo, en el caso del agente de los Mossos que resultó herido, como funcionario, aunque no se celebre el juicio ni exista sentencia, puede ser indemnizado asumiendo la Generalitat las costas y será esta quien abone el total del importe conservante con las lesiones sufridas aunque el agresor haya fallecido. Ya hay jurisprudencia que avala estos casos. El abogado del agente, que le representa en nombre del sindicato USPAC una vez fallecido “El Pistolero” ha iniciado los trámites para que sea la administración quien asuma la indemnización que le corresponda. El letrado se basará en una sentencia del Supremo del 2020 conforme cualquier policía herido acto de servicio y que no pueda ser indemnizado por defunción del acusado, deberá serlo por la administración correspondiente.

Y yo pregunto ¿qué diferencia existe entre las víctimas para que unas puedan cobrar y otras no? Si no hay juicio por que el agresor falleció quién estipula las indemnizaciones? ¿Y las secuelas psicológicas y físicas del resto de víctimas?

El “Pistolero” no mostró en ningún momento signo alguno de arrepentimiento desde el momento de los hechos hasta el de su fallecimiento. Las víctimas han intentado todo para frenar el proceso de muerte asistida, han recurrido a la Audiencia Provincial de Tarragona, al amparo del Tribunal Constitucional y finalmente fueron a parar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero todas las instituciones han desestimado o no admitido a trámite los recursos presentados ya que Estrasburgo no contempló que la eutanasia de Sabau supusiese daño irreparable para sus víctimas. Gastando el último cartucho se interpuso una demanda contra el Estado español ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que se resolverá posteriormente a la muerte del agresor. En la negativa recibida por las víctimas se recoge “Debe preponderarse el derecho a la dignidad y a la integridad física y moral del investigado frente al derecho a la tutela judicial efectiva de los denunciantes.

El agresor estaba ingresado hasta la fecha de su muerte asistida en el hospital penitenciario de Terrassa en estado grave, el cual le originaba sufrimientos físicos y psíquicos constantes en insoportables sin posibilidad de alivio, con pronóstico de vida limitado con un estado de fragilidad progresiva, según el auto.  ¿Sus secuelas son más importantes que las de sus víctimas? Entiende la sociedad que vuelven a ganar los malos?

Otro aspecto a desgranar es el del personal penitenciario ya que era la primera vez que se aplicaba la eutanasia a un encarcelado y los funcionarios de prisiones no estaban de acuerdo y declararon que “es indignante en la situación que nos han puesto desde el Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya”. Todo el personal penitenciario por ley está obligado a preservar y garantizar la vida e integridad física de todas aquellas personas que están privadas de liberad. Refiriéndose a detenidos, presos y penados. “No somos verdugos” defiendieron. Y es por ello que ningún profesional podía participar, ni de forma indirecta e involuntaria ni tampoco de forma directa y voluntaria, en un proceso terminal, para ello, sólo están habilitados aquellos profesionales sanitarios que voluntariamente acepten su participación en el mismo. Se solicitó el traslado del paciente a un hospital civil especializado donde el preso cumpliera su voluntad.

Bajo mi punto de vista, se ha vuelto a salir el mal con la suya, dejando como ciudadanos de segunda a las víctimas que han perdido sus derechos siendo agredidos por el rumano que les disparó y por las administraciones que les han dejado de lado quitándoles la posibilidad de esgrimir la verdad, a ver sentenciado el suceso y posiblemente encarcelado a su agresor, perdiendo el derecho también de reclamación de responsabilidades e indemnización.

Se han dado mucha prisa en concederle al reo su deseo y en dar negativas constantes a todos los recursos interpuestos por las víctimas. ¿Había algo más detrás o simplemente le conviene al gobierno que sea la primera vez en democracia desde que fue abolida la pena de muerte en nuestra Constitución del 78 que un preso ha muerto deliberadamente en un centro penitenciario y por petición propia sentando jurisprudencia y que cualquier preso pueda solicitar la eutanasia sabiendo que tiene que pasar el resto de su vida en prisión o que la vida que le espera cuando salga va a ser nefasta y solicitando la muerte digna soluciona un pésimo futuro? Mi pregunta es, tanta celeridad y tanta predisposición ¿es una manera de publicidad subliminal de la ley de eutanasia propuesta por el gobierno que favorece, como tantas otras de sus leyes, a vagos, delincuentes e ilegales?

Quedan escritas las dudas lanzadas al aire para que puedan reflexionar sobre las leyes e injusticias que nos están acorralando contra una pared que cada día tenemos más pegada a la espalda con la merma de derechos y libertades de las personas de bien.

VaneRg.