La cultura de los imbéciles

En los USA se ha desatado una verdadera caza de piedras… de estatuas de personajes que, dicen, representarían un pasado vergonzoso y que deben ser derribadas y vandalizadas. Es la revuelta de los imbéciles que no suelen pasar de sus lecturas más allá del índice de un libro o de la consigna del líder que los pastorea, como buenos borregos que son.

Estos días hemos conocido el derribo de la estatua, en la ciudad californiana de Ventura, de Fray Junípero Serra y de Miguel de Cervantes en el Parque Golden Gate de San Francisco. Estos eventos podrían atribuirse a actos producidos por mentes planas, habitantes de ghettos donde la drogadicción es su más alto estándar de socialización y civilización. Que esta gente no desee saber nada de un glorioso pasado español no me entristece en absol

Pero… que el Partido Demócrata estadounidense en California, decida retirar una estatua de Isabel la Católica y Cristóbal Colón que se halla en el Capitolio de Sacramento, ante las protestas de grupos indigenistas… Que la élite de esta superpotencia demuestre este desprecio ante la historia y se rinda ante el lloriqueo de resentidos e ignorantes, tampoco me entristece: si se establece una barrera mental entre los yankees y nosotros, nosotros saldremos ganando.

No saben quien fue Isabel la Católica, no saben quien fue Colón, ni quien fue Cervantes ni tampoco Junípero Serra. Si ni siquiera saben cocinar, tampoco les pidamos mucho más. El Ministerio de la Verdad orwelliano se aplica a fondo para que, tal como un alucinado Don Quijote, veamos gigantes amenazadores donde solamente hubo y hay pacíficos molinos.

Por ejemplo, Cervantes fue capturado por los turcos en el Mediterráneo y llevado a Argel, donde estuvo sirviendo como esclavo durante 5 años hasta que se pagó el rescate que pedían por él, 500 escudos de oro.

Isabel la Católica fue quien se enfrentó a la venta de esclavos en contra de la cultura de la época, cuando en el año 1494 llegó a España una remesa de 500 prisioneros indios para venderlos y se ordenó que fueran repatriados. En 1500 mediante una Real Provisión Isabel la Católica prohibió la esclavitud, convirtiéndose en la primera persona en preocuparse por los derechos de los indios. En el cuarto viaje de Colón (1502), Isabel le ordenó “no traer esclavos”.

Fray Junípero Serra, que fue beatificado en 1988 y canonizado en 2015 por el actual Papa Francisco, luego es un santo de la Iglesia católica, fue un doctor en teología y filosofía, que fundó varias misiones en California hacia finales del s. XVIII. A partir de esas misiones les enseñó a los indios agricultura, ganadería, carpintería, albañilería, herrería, hilar y tejer… El Papa Juan Pablo II decidió beatificarlo al conocer su empeño en proteger a los indios de cualquier abuso o explotación. Según Steven Hackel, profesor de Historia de la Universidad de California, a Junípero Serra se le puede considerar como un personaje “extraordinario” al mismo nivel en la historia de los USA que Washington o Jefferson (sí, la estatua de Washington también ha sido vandalizada).

Cristóbal Colón, a quien los imbéciles consideran la raíz de los males de América y sus sociedades neolíticas arrancacorazones, no hizo más que cumplir con el destino histórico que reservaba a las sociedades europeas sobre ese continente: la superioridad tecnológica a todos los niveles se iba a traducir en su conquista.

Hoy, cuando se hace evidente la obra de España en el respeto a los antiguos pueblos en los habitantes actuales, ya que si algún americano tiene facciones indígenas, SIEMPRE viene de la antigua América española. Hoy, cuando la cultura y el saber están al alcance de cualquiera con conexión a Internet, se tiene que ser rematadamente imbécil, o perverso, para renegar de un pasado que ya no tiene vuelta atrás, tiren diez, cien o mil estatuas.