Las cuentas de la extrema izquierda Podemos no cuadran

La formación morada tiene varios frentes judiciales abiertos en estos momentos y el Gobierno socialcomunista pretende desviar la atención

Venían a darnos lecciones a los demás, pero lo cierto es que han venido a manchar más la imagen de España. La fundación de la extrema izquierda Podemos, el conocido como Instituto 25M para la Democracia, vulneró la ley al derivar casi 50.000 euros a financiar distintos aspectos de la campaña electoral de la coalición Unidos Podemos en las elecciones generales del 26 de junio de 2016.

La fundación dominada por el partido que dirige Pablo Iglesias destinó 47.304 euros de su presupuesto del año 2016 para financiar parte de la campaña electoral de Unidas Podemos, algo que según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) no puede hacer una entidad de este tipo y así se lo hace ver el Tribunal de Cuentas después de fiscalizar sus balances.

Además, el Tribunal de Cuentas ha detectado irregularidades en la contabilidad de Podemos relativa a las elecciones generales del pasado 28 de abril de 2019 (28-A). Concretamente, según expone el organismo fiscalizador, se trataría de 425.000 euros que el partido de Pablo Iglesias no habría justificado correctamente o que, directamente, no tendrían naturaleza electoral pese a que los imputaron como susceptibles de recibir subvención pública durante dicha convocatoria.

Eso sin contar la supuesta financiación B de Podemos, que denunció el ex abogado de la formación morada o los pagos de las dictaduras a los líderes de este partido. Por lo tanto, las brechas judiciales van acechando sin la menor duda a los comunistas, quienes buscan desviar la atención de sus problemas a través del republicanismo y el discurso social, calentando las calles como en tiempos pasados.