Las elecciones de USA están en suspense por presunto fraude electoral.

La prensa globalista da como ganador a BIDEN. No es una noticia oficial sino oficialista puesto que existe un presunto fraude en favor de Trump que va a ser revisado por la Corte Suprema de USA.

Última hora: detenida una oficial demócrata del Departamento Electoral del Gobierno de Michigan por múltiples delitos electorales que ha confesado.

 

 

Mientras que la prensa globalista da como vencedor a Biden, las elecciones se mantienen en suspense puesto que existen muchos indicios de un presunto fraude en dichas elecciones.

Jon Biden ya anunció que habían realizado una gran red de fraude electoral. Lo podemos ver en este vídeo de UCC:

 

 

Recordemos que Biden es el candidato de la izquierda globalista de la Agenda 2030, que proclama un ruptura de los Estados Nación en favor de un gobierno mundial neocomunista. Por ello es el candidato de China, de Soros, de Gates, y de todos los gobiernos globalistas de Venezuela, Cuba, Chile, Bolivia, Argentina, Canadá, España, Méjico, etc…

La victoria de Biden es crucial para llevar a cabo la dictadura del Nuevo Orden Mundial. Es por ello que George Soros presuntamente está detrás de la campaña de Biden.

 

La Corte Suprema de USA va a revisar muchos datos al respecto de las elecciones.

 

     

 

 

 

Y es que Trump ya se olía este presunto fraude y parece que se cubrió las espaldas. Además de introducir marcas de agua en las papeletas legales de voto, se instalaron millones de microcámaras, que por supuesto desconocían los que recontaban los votos. Se están analizando y aportando como pruebas.

Presuntamente se comenta, también, que aparecieron votos en favor sólo de Biden (no en favor de ninguno de los otros candidatos) durante la madrugada, fuera del plazo de votación.

 

 

Por todo ello, Trump se ve ganador y lo ha explicado en una declaración sobre el resultado de las elecciones:

 

 

 

“Todos sabemos por qué Joe Biden se apresura a hacerse pasar por el ganador, y por qué sus aliados de los medios de comunicación están tratando de ayudarlo: no quieren que se exponga la verdad. El simple hecho es que esta elección está lejos de terminar. Joe Biden no ha sido certificado como el ganador de ningún estado, y mucho menos de los estados altamente controvertidos que se dirigen a recuentos obligatorios, o estados donde nuestra campaña tiene desafíos legales váli     dos y legítimos que podrían determinar el vencedor final. En Pennsylvania, por ejemplo, a nuestros observadores legales no se les permitió un acceso significativo para observar el proceso de conteo. Los votos legales deciden quién es el presidente, no los medios de comunicación.

“A partir del lunes, nuestra campaña comenzará a procesar nuestro caso en la corte para garantizar que las leyes electorales se cumplan plenamente y que el ganador legítimo esté sentado. El pueblo estadounidense tiene derecho a una elección honesta: eso significa contar todos los votos legales y no contar los votos ilegales. Ésta es la única manera de garantizar que el público tenga plena confianza en nuestra elección. Sigue siendo impactante que la campaña de Biden se niegue a estar de acuerdo con este principio básico y quiera que las papeletas se cuenten incluso si son fraudulentas, fabricadas o emitidas por votantes no elegibles o fallecidos. Solo una parte involucrada en una infracción mantendría ilegalmente a los observadores fuera de la sala de conteo y luego pelearía en la corte para bloquear su acceso.

“Entonces, ¿qué esconde Biden? No descansaré hasta que el pueblo estadounidense tenga el recuento de votos honesto que se merece y que la democracia exige ”.

 

Última hora: detenida una oficial demócrata del Departamento Electoral del Gobierno de Michigan por múltiples delitos electorales que ha confesado.

Presuntamente, el software de recuento utilizado en 47 condados falló, se tuvieron que contar los votos manualmente y 6 mil votos de Trump fueron contabilizados a favor de Biden.

También una máquina robótica, llamó a votantes republicanos 3 días antes de las elecciones  para decirles que no fueran a votar porque había peligro de desórdenes públicos en su lugar de votación. En concreto 900 mil personas fueron llamadas. Se encontró la máquina y ya está en manos del FBI.

Lo explican todo en este vídeo: