Las escuelas también ganan la vía pública en Barcelona.

Redacción – La nueva  moda en Barcelona multicultural es okupar las calles para todo tipo de necesidades. El Ayuntamiento da permisos para modificar el uso de la vía pública. Cataluña, Barcelona, 24 de agosto de 2020.

Con la necesidad de aparcamiento que hay en la ciudad de Barcelona, algunas escuelas se han permitido el lujo de tomar las calles «de todos» quién sabe con qué motivo esencial.

IMAGEN – Escuela L’Estel de Barcelona. Abarcan la calle con pintadas verdes. La vía pública ya no es para aparcar coches. Cataluña, Barcelona. Agosto 2020.

Es el caso de la Escola l’Estel, Escuela La Estrella, ubicada en carrer de Felip II, calle Felipe II, nro. 54 de Barcelona.

Esta escuela pública de educación infantil y primaria ha comenzado unas obras durante este Verano, que incluyen la marcación de un gran triángulo con líneas verdes sobre el asfalto, frente a la entrada de la escuela, lugar donde los coches aparcaban diariamente.

Ahora, en ese gran chaflán, hay publicidad del nombre de la escuela y una gran rayuela del 1 al 9. ¿Será para que los niños jueguen?.Extraño también que  la línea lateral sube por la acera y se adentra en el párking de al lado.

¿Dónde aparcarán los coches que lo hacían en esa esquina?

¿Por qué se ha okupado esos metros cuadrados de vía pública? ¿Será para que los niños jueguen a la rayuela?

IMAGEN – Escuela L’Estel en Barcelona. Se apropian de la vía pública. Rayuela.

Parece una moda ocupar las calles. Los bares de la zona ahora pueden colocar mesas para sus clientes sobre el asfalto para sobrevivir a las normativas impuestas por el mismo gobierno autonómico, por la gestión preventiva por la pandemia del covid19.

Ahora le toca a las escuelas. ¿Será porque al ayuntamiento les ha sobrado pintura después de hacer líneas para caminantes, patinetes de alta velocidad, bicicletas, y lomas de burro, tan necesarios para poder circular libremente?

Resulta que los presupuestos son suficientes cuando se trata de políticas que responden a la agenda 2030 derivadas del cambio climático, más que para necesidades vitales como: libros, alimentos, vestimenta, viajes, vivienda, salud, seguridad…