Breaking News

El imparable ascenso de Nvidia: ¿se avecina un nuevo desdoblamiento de acciones?

Basta con tomar el pulso del mercado en tiempo real, analizando las rápidas reacciones de los operadores, para entender qué tienen ahora mismo en la cabeza. Las acciones de NVIDIA Corporation continúan su particular escalada y actualmente cotizan en 183,04 dólares, sumando 2,99 dólares a su valor tras un reciente repunte del 1,66%. No es ningún secreto que este fabricante de chips se ha coronado como uno de los vencedores indiscutibles del actual boom de la inteligencia artificial. Durante el último lustro sus ingresos se han disparado por encima del 1000%, un crecimiento vertiginoso que ha ido de la mano del precio de sus títulos.

Frente a otras empresas punteras del sector de la inteligencia artificial que dejan que sus acciones alcancen precios prohibitivos, Nvidia ha optado tradicionalmente por otra vía. La compañía suele recurrir a los desdoblamientos de acciones, conocidos en la jerga financiera como ‘splits’, para mantener sus títulos a un precio asequible. Solo en los últimos cinco años ya hemos presenciado dos de estas operaciones. Teniendo en cuenta que el valor en bolsa ha repuntado más de un 50% desde el último ajuste, la pregunta que ronda las mesas de negociación es bastante evidente. ¿Están preparando el terreno para otra operación similar?

La curiosa dinámica de las parejas

Si repasamos el historial corporativo, la tecnológica ha dividido sus acciones en seis ocasiones desde el año 2000. Esto arroja una media aritmética de un desdoblamiento cada cuatro años. Como el último se produjo en 2024, la estadística simple nos llevaría a marcar el 2028 en el calendario, pero las medias a veces pueden resultar engañosas.

La realidad es que los ‘splits’ de Nvidia tienen la fuerte costumbre de llegar en parejas, dejando periodos de sequía más largos entre un bloque y otro. La primera vez se trató de un desdoblamiento de dos por uno en junio de 2000, al que le siguió rápidamente una maniobra idéntica en septiembre de 2001. La mecánica de este movimiento es muy sencilla de entender. La empresa emite dos acciones por cada título que poseía el inversor y, a cambio, el precio de cotización se reduce a la mitad. Aunque el número de participaciones se duplica, el valor total de la cartera no varía en absoluto.

Tras aquel movimiento de 2001 pasaron casi cinco años hasta que vimos algo parecido. En abril de 2006 se aplicó otro desdoblamiento de dos por uno, seguido a un ritmo bastante ágil por uno de tres por dos en septiembre de 2007. Esa vez la proporción cambiaba un poco, multiplicando por 1,5 la cantidad de acciones de cada accionista en lugar de duplicarlas directamente. El último par de la serie lo conforman el ‘split’ de cuatro por uno de julio de 2021 y el enorme ajuste de diez por uno que vivimos este 2024. Para hacernos una idea del brutal impacto acumulado, quien tuviera una sola acción de Nvidia antes de junio de 2000 atesoraría hoy nada menos que 480 títulos.

El peso del precio de cotización

Como venimos de un par de operaciones bastante agresivas en el pasado reciente, la pura lógica dicta que sería poco probable ver un nuevo movimiento a corto plazo. Existe un factor clave que siempre está sobre la mesa de los directivos y es el propio precio del valor.

El motivo principal por el que una cotizada decide dividir sus acciones es evitar que el precio unitario se encarezca hasta el punto de ahuyentar al inversor minorista. Es cierto que hoy en día una buena parte de los brókeres permiten adquirir acciones fraccionadas. Esta herramienta facilita comprar menos de una acción completa y atenúa la gran barrera de entrada que suponen los precios altos. Aun así, poseer un título muy caro sigue pesando a nivel psicológico y es un elemento que las grandes cotizadas no suelen pasar por alto.