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El invierno cripto congela a sus gigantes: El caso de Strategy Inc y la fuga hacia la IA

El mercado no tiene memoria, pero sí tiene una paciencia muy corta. La sangría que estamos viendo en el ecosistema de los activos digitales está pasando una factura altísima no solo a las criptomonedas en sí, sino a los vehículos corporativos que apostaron todo al bloque. Strategy Inc (MSTR) es el ejemplo perfecto de este varapalo. Ahora mismo, el ticker se arrastra por el parqué del NASDAQ a 86,93 USD, dejándose un 6,20 % en las últimas 24 horas.

Y la foto fija a medio y largo plazo asusta bastante más. Hablamos de un valor que se ha desplomado casi un 19 % en la última semana, más de un 42 % en un mes y un desolador 77,70 % en el último año. Quién diría que este mismo valor llegó a tocar su máximo histórico de 543 dólares en noviembre de 2024 (quedando para los libros de historia aquel mínimo de 0,42 dólares del verano de 2002). Con una volatilidad del 11,10 y un coeficiente beta de 3,05, tener acciones de MSTR en cartera hoy es un ejercicio de riesgo extremo. El consenso de los analistas es un auténtico campo de minas: las previsiones más optimistas sitúan el precio objetivo en 570 dólares, mientras que los más pesimistas lo hunden a 130 dólares. Y lo irónico de este abanico de previsiones es que la cotización actual ni siquiera llega a esa estimación mínima.

Citigroup da la puntilla a las previsiones

Detrás de este descalabro corporativo hay un mar de fondo que Citigroup acaba de radiografiar con bastante crudeza. En una nota reciente, el banco de inversión ha metido la tijera sin contemplaciones a sus pronósticos a doce meses para los dos grandes pesos pesados del mercado. El bitcoin, que según sus antiguas proyecciones iba a llegar a los 112.000 dólares, ahora se conforma con un objetivo de 82.000. Para el ether, el recorte va de los 3.175 a unos más modestos 2.240 dólares.

La realidad en las pantallas es aún más fría. El bitcoin anda renqueando en torno a los 58.864,27 dólares, su nivel más bajo desde septiembre de 2024, lo que supone que ha perdido literalmente la mitad de su valor desde aquel pico histórico de 126.223,18 dólares que alcanzó en octubre del año pasado. El ether no se libra de la quema y cotiza sobre los 1.585,63 dólares, pisando mínimos que no veíamos desde abril de 2025. Ambos activos se mueven por debajo de sus medias móviles a largo plazo, confirmando que el mercado se ha instalado de lleno en un pesimismo estructural.

La tormenta perfecta: ETFs secos y el «fomo» de la IA

¿Qué ha descarrilado exactamente este tren? Citi apunta directamente al grifo de los fondos cotizados (ETFs), que no solo ha dejado de soltar liquidez, sino que ahora drena el mercado. Los flujos netos, que hasta hace poco eran el gran motor alcista de los precios, han entrado en terreno negativo, perdiendo unos 3.300 millones de dólares en lo que va de año. De hecho, el bróker ha fulminado su previsión de entradas netas de capital para los próximos doce meses, bajándola de 10.000 millones a cero.

A este panorama hay que sumarle que en Estados Unidos la regulación cripto avanza a paso de tortuga y que existe un pánico sordo a que las grandes empresas de tesorería de activos digitales comiencen a liquidar sus reservas de bitcoin. Todo esto coincide con un momento en el que el dinero de los inversores institucionales ha cogido las maletas y está rotando agresivamente hacia valores vinculados a la Inteligencia Artificial, además de dejarse seducir por el hype de las grandes salidas a bolsa (IPOs) programadas para este año.

En el peor de los escenarios macroeconómicos trazados por Citi, asumiendo que entremos en recesión y que continúe la fuga de capitales de los ETFs, el bitcoin podría irse a los 53.000 dólares y el ether a los 1.094 a un año vista. La adopción institucional masiva se ha quedado en standby a la espera de que surja un nuevo catalizador. Por ahora, el mercado digiere la resaca de los excesos pasados mientras reevalúa en qué lugar queda exactamente el sector cripto en el nuevo orden tecnológico.